Los imperios del Real Madrid y FC Barcelona

11/27/2018

Pese a que el nacimiento del fútbol se dio en las islas británicas, la piel de toro se ha hecho con el liderazgo continental del deporte rey a lo largo del tiempo. No solamente a nivel competitivo- algo que se demuestra año tras año cuando la mayor parte de los equipos que completan las últimas fases de distintos torneos europeos son de nuestro país- sino también como modelo de negocio. Dejando a un lado los colores por los que cada uno sienta mayor o menor afinidad, es un hecho que el Real Madrid y el FC Barcelona son las mayores dos instituciones futbolísticas del mundo y un reflejo de cómo este deporte ha cruzado la línea de cal hasta convertirse en una parte vital de las vidas de millones de personas.


Un modelo extrafutbolístico

Desde que fueran fundados en 1902 y 1899 respectivamente, Real Madrid y Barcelona han copado sus vitrinas con un extensísimo número de trofeos tanto nacionales como internacionales. Ser los máximos referentes del fútbol español desde luego fue la vía para escribir su nombre con letras de oro en la historia del deporte europeo e incluso mundial, sumando entre los dos 18 Champions League. Sin embargo, sendos imperios no se nutren únicamente de un éxito en esta disciplina por muy grande que sea. Desde los movimientos millonarios de los que ambos conjuntos han sido protagonistas en los últimos años hasta los embrollos legales en los que muchos de sus directivos y altos cargos se han visto implicados pasando por patrocinios de todo tipo: la red de poder de los dos equipos ha pasado en convertirlos en verdaderas multinacionales reconocibles en todo el globo. Madrid y Barça son verdaderos sellos de calidad que traspasan el objetivo primario de ir a un estadio a ver a once futbolistas enfrentarse al equipo rival. Para alcanzar esta influencia en las masas es necesario contar con un equipo que se haga cargo con una precisión milimétrica de las redes sociales, pilar fundamental del flujo de información entre cualquier emisor y su público potencial en estos tiempos que corren -máxime al contar con millones y millones de seguidores en Facebook y Twitter de cientos de nacionalidades diferentes. Un ejemplo de este aspecto es lo mucho que ha mejorado el seguimiento en directo de los partido por estas vías en tan solo unos años. Una vez dado el pitido final, ambos clubes incluyen estadísticas, declaraciones de algunos de sus jugadores y/o del entrenador, y demás información relevante para el seguidor de a pie. Esta crónica indirecta también la encontramos en sus respectivas webs, donde sobre todo destacan datos sobre los entrenamientos previos, contenido referente a las categoría inferiores y ,cómo no, vínculos a las tiendas online. Además, ninguna web desaprovecha la oportunidad de recordar a sus equipos de otras disciplinas deportivas, ganando por goleada el FC Barcelona en este caso ante un Madrid que solo cuenta con el de baloncesto.


El apoyo de los medios de comunicación

Pese a los buenos movimientos en las redes, la presencia actual de Madrid y Barça en los corazones de la inmensa mayoría de los aficionados al fútbol en nuestro país es fruto de una prensa que comenzó arrimándose al sol que más calienta y que, con el paso del tiempo, se ha encontrado con la necesidad de continuar con dicha fórmula temerosa de perder a un público que, por otra parte, comienza ahora a quejarse de la homogeneidad de la información brindada. No descubrimos en estos momentos la pescadilla que se muerde la cola de los diarios deportivos, menos aún tras haber analizado en este mismo trimestre uno de los más leídos en España como es Marca para comprobar el paupérrimo espacio que los demás equipos han de repartirse, por no hablar ya de otros deportes o de las categorías femeninas. La política también es un gran enemigo del fútbol modesto, siendo los máximos dirigentes del país en su amplia mayoría seguidores de los dos grandes y llegando a acordar pactos de la más dudosa legalidad. De todos es sabido la relación entre Florentino Pérez y el gobierno del Partido Popular y los tejemanejes que el presidente del Real Madrid ha construido para confabular un inexorable binomio entre gobernantes y la casa blanca. En este sentido, los dos clubes adquieren casi la misma imagen y funcionalidad que la Casa Real: seres intocables, por encima de la legalidad y embajadores de su país lejos de nuestras fronteras. No debo de ser el primero en no poder evitar sonrojarme al ver cómo el Barça hace la pretemporada en China sin un mayor objetivo que el meramente económico. Hasta el señor Tebas, presidente de la LFP, ha mostrado en repetidas ocasiones su interés por celebrar clásicos en Estados Unidos. Flaco favor haría llevar el partido que más dinero mueve en el mundo a territorio yankee-parafraseando al legendario western- 'Por un puñado de dólares' en detrimento de explotar las ventajas que conlleva acoger esta fiesta del fútbol en nuestro país.


Adaptarse al cambio

Instaurados en la montaña rusa del dinero, con deudas desmesuradas que no pagan en detrimento de equipos que descienden de categoría e incluso desaparecen por impagos irrisorios en comparación, pero con el apoyo de millones de fans en todo el planeta. Al final la fórmula del éxito acaba por resumirse en una gestión impecable de sus aficiones; el resto son minucias. Por lo tanto, es deber de ambas instituciones saber crecer con su público y adoptar las inminente fórmulas que se harán con el panorama comunicativo en los próximo años. ¿O acaso las reformas del Santiago Bernabéu y el Camp Nou van a costearse solas?