Actividades culturales para colegios en museos

11/13/2018

Haciendo hincapié en el tristemente menos aclamado sector de las dos mitades que componen la asignatura 'Periodismo especializado en educación y deporte' en detrimento de un porcentaje de alumnos más interesados en el periodismo deportivo, hoy nos dedicamos a la materia de la enseñanza.

Concretamente hemos visitado el Museo Sorolla, creado por Clotilde García del Castillo - viuda del pintor que da nombre a esta galería -, y que alberga tanto obras y dibujos del valenciano como esculturas de un dilatado elenco de artistas europeos con el objetivo de reflexionar acerca de posibles actividades para grupos de estudiantes que lo visiten.

La ocasión no pudo ser mejor, pues durante mi visita en la mañana del martes 13 de noviembre coincidí con un grupo de niños recorriendo las instalaciones mientras seguían las explicaciones de su profesora y una guía que les explicaba de manera adaptada las obras que iban contemplando. Por desgracia, mi propia experiencia como educando y el gesto de aquellos pequeños no hacía más que reforzar mi teoría acerca de estas prácticas y de muchas otras que los maestros realizan: es verdaderamente complicado hacer que los niños se interesen por las inquietudes de los adultos (al menos hasta que alcanzan una edad considerable).

Quizás existan mejores técnicas de aprendizaje que pasear por los museos con los babis atados unos a otros para al final rellenar unas fichas con las que poner a prueba la memoria. No quiero parecer pretencioso, pero el tiempo que llevo trabajando con niños -pese a contar mi target específico con una edad entre los 13 y los 17 y, por consiguiente, gozar éstos de un desarrollo mucho mayor - me ha ayudado a vislumbrar otras vías para hacer llegar esa información a los educandos. Al menos, de manera muy primaria y básica. Por ejemplo, los más pequeños pueden tan solo dibujar utilizando las paletas de colores presentes en algunas de las obras de arte más representativas de cada pintor para establecer un nexo primitivo. Los alumnos que ya lleven varios años en primaria pueden jugar a una yincana mediante la que distintos equipos tengan que recopilar información de determinado artista a lo largo y ancho de un museo para ponerlas en común al finalizar la actividad con los demás compañeros. Finalmente, los más mayores pueden animarse a practicar unas dinámicas de rol, teniendo que imitar o actuar cada uno de ellos a un pintor o pintora de renombre y completar una tabla de información de los demás participantes hasta completarlas.

En definitiva, es imprescindible y está en nuestras manos hacer comprensible a la vez que interesante nuestro bagaje cultural para no crear una sociedad que no aprecie su riqueza ni su conocimiento.